martes, 15 de mayo de 2018

El Cinturón de Asteroides, las cápsulas del tiempo del Sistema Solar.

El jueves pasado hablé de un objeto que había sido desterrado al Cinturón de Kuiper, pero que tenía su origen en un lugar más cercano al Sol, el Cinturón de Asteroides. Además comentamos que esto se sabía debido a las diferentes composiciones químicas de los objetos que habitan ambas zonas del espacio. Sin embargo, no es la única cualidad especial, ya que también son cápsulas del tiempo para los científicos, fragmentos de roca que guardan importante información sobre el pasado del Sistema Solar, sobre el origen de nuestro hogar en el Cosmos.

Representación del Cinturón de Asteroides.
(Fuente: www.zmescience.com)
El Cinturón de Asteroides está compuesto por enormes cantidades de fragmentos de roca irregulares llamados asteroides (obviamente) y se encuentra entre las órbitas de Marte y Júpiter. Es la frontera interior del Sistema Solar, la "línea" que divide el reino de los planetas rocosos del territorio de los gigantes gaseosos. Aunque en su mayor parte está formado por pequeños fragmentos de roca, caben destacar algunos objetos de mayor tamaño como el planeta enano Ceres y sus hermanos menores Juno, Higia, Vesta y Palas que, aún siendo significativamente grandes, no llegan a la categoría de planetoide. Las masas de estos cinco objetos ya suponen el 50% de la de todo el cinturón, aunque esta ni siquiera llega al 4% de la masa de nuestro satélite.

jueves, 10 de mayo de 2018

2004 EW95: Un vestigio del Sistema Solar exiliado a sus confines.

El Cinturón de Kuiper es un disco de cuerpos que orbitan más allá de Neptuno y que rodean por completo al Sistema Solar. Principalmente se trata de objetos helados, aunque estos no son los únicos que lo forman. De vez en cuando, también podemos hallar asteroides con composiciones que llaman mucho la atención. Y esa es la razón por la cual 2004 EW95 ha sido hoy noticia.

Recreación de 2004 EW95.
(Fuente: www.uk.pressfrom.com)
Se trata de un asteroide rico en carbono que orbita a 4.000 millones de kilómetros de la Tierra, una roca de 300 kilómetros de diámetro que, en algún momento del pasado, se mudó a su hogar actual. Esto se debe a que el origen de 2004 EW95 no está en el Cinturón de Kuiper, sino un poquito más cerca del Sol, en el Cinturón de Asteroides, es decir, entre Marte y Júpiter.

A diferencia del Cinturón de Kuiper, los cuerpos que componen el de asteroides son ricos en elementos pesados como el carbono, el hierro o el silicio, los mismos elementos que forman los planetas rocosos interiores. Con estos datos se puede obtener una conclusión bastante lógica. Los asteroides son los restos del material que sobró una vez que la obra llamada Sistema Solar estuvo terminada. Mientras tanto, los cuerpos de Kuiper están principalmente compuestos por polvo y agua helada, es decir, son cometas, concretamente de periodo corto.

martes, 8 de mayo de 2018

Reseñas de ciencia-ficción: El Fin de la Muerte, de Cixin Liu.

El Fin de la Muerte, de Cixin Liu.
Editorial: Nova, 2018.
(Fuente: www.casadellibro.com)
Siempre dicen que las segundas partes no son buenas y, bueno, que las terceras, aunque remontan un poco, tampoco llegan a la calidad de la primera. Sin embargo, este no es el caso de "El Fin de la Muerte", la tercera parte de la trilogía de los Tres Cuerpos, del autor chino Cixin Liu.

Describir con palabras cuánto me ha gustado este libro es imposible o, al menos, muy difícil. La manera en que la trama termina es increíble, un ciclo perfecto, una saga que pasará a la Historia de la ciencia ficción (o debería). Después de terminar la novela, tuve claro que se iba a convertir en mi libro favorito del género y de todos los que he leído desde que recuerdo. Ningún otro ha superado a este, ningún otro ha conseguido que acabe con la misma sensación. Una sensación que entremezcla sentimientos de pena, de alegría y de estupefacción. Un final sencillamente sorprendente que no dejará a ningún lector indiferente.

Al igual que me pasó con las reseñas de los dos volúmenes anteriores, puede que parezca que estoy elevando este libro al altar de la literatura de manera exagerada, pero creo que no es así. Lógicamente no me he leído todos los libros que se han escrito y no puedo opinar que este sea el mejor de todos, pero una cosa sí que puedo garantizar. Se trata del libro más apasionante que ha pasado por mis manos, eso sin lugar a dudas. La prosa generalmente fluida, aunque tiene momentos en donde se espesa un poco, hace que la lectura de esta aventura, que al fin y al cabo es una historia de la Humanidad, sea una tarea muy agradable en la que te puedes leer sin problema doscientas páginas del tirón. Y lo digo por experiencia, es lo que me ocurrió el primer día que llegó a mis manos.

sábado, 5 de mayo de 2018

"De Kamino a Mustafar, un viaje por el Universo Star Wars": Mi experiencia en el COEFIS XI.

Hoy no es martes y, en principio, no debería tocar entrada. Sin embargo, lo que hoy voy a publicar no es una entrada como otra cualquiera, ya que más bien se trata del texto que expuse durante mi charla en el COEFIS XI. Ya han pasado casi dos meses desde que tuve la oportunidad de dar una charla a un gran público (creo que más o menos eran unas 120 personas), pero la emoción al recordar ese momento sigue ahí. Sinceramente, fue mi primera experiencia como divulgador más allá del blog, mi primera experiencia con público en directo y con preguntas al final de la charla. Una experiencia que no olvidaré nunca y que me gustaría repetir el año que viene.

Con los nervios a flor de piel...
(Fuente: COEFIS)
Pero antes de todo debería contar qué es el COEFIS. Se trata del Congreso de Estudiantes de Física de la Universidad de La Laguna (Tenerife), un evento anual organizado por los propios estudiantes de la facultad y que, gracias al esmero del comité organizador, ha podido contar con grandes figuras como el ganador del Premio Nobel Cohen-Tannoudji o divulgadores como Daniel Marín, de Eureka Blog, y José Luis Crespo, de QuantumFracture, al cual tuve el placer de saludar. (No es por presumir, pero me dijo que le gustó mi charla y yo estaba la mar de feliz). La edición de este año tuvo lugar los días 15 y 16 de marzo, 48 horas que estuvieron repletas de charlas, coffee-breaks y actividades como un planetario. Un congreso que disfruté enormemente.