viernes, 11 de agosto de 2017

Némesis y el Sol, una historia de devastación estelar.

Recreación de Némesis orbitando al Sol.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Me gusta leer. Me gusta mucho leer. No me puedo ir a dormir sin leer al menos un par de páginas de algún libro o revista. Después de casi seis meses sumergiéndome en el mundo de la fantasía épica, gracias a diversos autores como Tolkien, George R.R Martin o Patrick Rothfuss, decidí introducirme en el mundo de la ciencia ficción de la mano de Andy Weir y su Marciano para finalmente acabar en la obra de Asimov. Tras disfrutar de 500 años de historia de la Fundación, es decir, de toda su saga, comencé con Sueños de Robot, una serie de relatos que te hacen reflexionar de la manera en que ningún otro libro me ha hecho (especialmente sobre el tema de la robótica). Actualmente me encuentro apartado de todo el Universo que conforman las sagas de Robots, el Imperio y la Fundación, en una historia independiente situada en un futuro cercano. Cuenta la historia de Marlene, una chica con una mente muy especial y de Rotor, un Establecimiento espacial que ha huido del caos del Sistema Solar hacia una estrella recién descubierta. Su nombre es Némesis y se trata de la destructora de la Humanidad. Que conste que no se trata de ningún spoiler, así que les animo a leer esta novela que me está encantando.

Seguramente os estaréis preguntando: ¿Por qué le ha dado ahora a este por contarnos sus lecturas? La respuesta es sencilla. Me adentré en la historia de Némesis suponiendo que se trataba de ciencia ficción, una mera fantasía para mantener al lector enganchado. Sin embargo, buscando esta tarde algún tema interesante para publicar en el blog, me encuentro con la existencia de una hipótesis llamada del mismo modo, la cual defiende que el Sol forma parte de un sistema binario estelar y que su compañera es Némesis, la responsable de las grandes catástrofes terrestres. Sinceramente, mi sorpresa fue enorme.


martes, 8 de agosto de 2017

Detección de agua en WASP-121b.

El exoplaneta de hoy es WASP-121b, un Júpiter caliente ubicado a 900 años luz de la Tierra. Este tipo de planetas tienen una masa parecida al gigante de nuestro Sistema Solar, pero se encuentra mucho más cerca de su estrella. De ahí lo de caliente. Sí, los científicos no se han comido mucho el coco. Normalmente, los Júpiter calientes son noticia por sus altas temperaturas o porque están perdiendo su atmósfera poco a poco. Sin embargo, este caso es muy diferente.

Recreación de un Júpiter caliente.
(Fuente: www.nasa.gov
Astrónomos del Centro de Investigación Ames de la NASA han detectado en su atmósfera moléculas de agua. Se trata de la primera detección de este tipo de compuesto en las capas más altas de los Júpiter calientes. Debido a las altas temperaturas, producidas por la cercanía a su estrella, el agua del planeta emite infrarrojo, ondas que han sido detectadas por los científicos. Todos los átomos tienen su lugar en el espectro electromagnético, es decir, gracias a este podemos identificar cualquier elemento con las longitudes de onda que este emite o absorbe. Para más detalle os invito a investigar por internet o por cualquier enciclopedia y conocer más detalles acerca de este método, eso sí, que la información pertenezca a un sitio fiable. De este modo, se pudo descubrir que el compuesto en cuestión se encuentra en WASP-121b. Lógicamente, no se trata de agua líquida, sino de vapor, ya que estamos hablando de unos 2500º C de temperatura. Así eliminamos las posibilidades de hallar vida, hecho bastante fácil si tenemos en cuenta que además es un planeta gaseoso.

sábado, 5 de agosto de 2017

La última fotografía tomada por Juno: la tercera tormenta más grande de Júpiter.

Foto de Pequeño Punto Rojo Templado Norte-Norte
tomada por Juno.
(Fuente: www.nasa.gov)
La sonda Juno comenzó su misión el 5 de agosto de 2011 y llegó a Júpiter, su lugar de estudio, el 5 de julio de 2016. Su principal objetivo es estudiar al planeta gaseoso desde todos los puntos: su atmósfera, su estructura, su evolución y cómo afectó esta al resto del Sistema Solar. Además realizará un mapa de la gravedad en su magnetosfera y a día de hoy describe una órbita polar alrededor del planeta. A pesar de ser una misión de bajo costo, esta sonda tiene numerosos instrumentos como un magnetómetro, un radiómetro de microondas, un sensor de ondas de radio... entre otros. Este último aparato fue protagonista de una curiosa anécdota protagonizada por radioaficionados de todo el mundo. En su viaje a Júpiter, la sonda Juno comenzó a detectar numerosas señales de radio procedentes de la Tierra, por lo que la NASA decidió invitar a todos los participantes en este fenómeno a decir "Hi" (hola en inglés) a la sonda, mensaje que fue transmitido en forma de código Morse.

viernes, 23 de junio de 2017

PLATO, el nuevo cazador de exoplanetas.

Recreación de un sistema exoplanetario.
(Fuente: www.semana.com)
Ayer, la Agencia Espacial Europea (ESA por sus siglas en inglés) dio inicio a la construcción del próximo gran telescopio en lo que a exoplanetas se refiere. Su nombre es PLATO y seguramente lo oigamos muy a menudo durante los próximos años. Las siglas, en inglés, significan Planetary Transits and Oscillations of starts, cuyo significado en castellano es Tránsitos planetarios y oscilaciones estelares, es decir, este telescopio descubrirá nuevos planetas más allá de nuestro Sistema Solar mediante la técnica del tránsito.

Antes de continuar, deberíamos especificar en qué consiste este método, ya que puede que algunos lectores desconozcan el término. Imaginemos una estrella que podemos observar desde la Tierra con un planeta orbitando a su alrededor. Si apuntamos un telescopio hacia ella capaz de registrar la luminosidad de dicho astro, encontraremos que cada cierto tiempo esta disminuye. Se trata de un proceso periódico, ya que la duración de la órbita planetaria es siempre la misma. Una vez confirmada esta disminución, los astrónomos que estudian esta estrella pueden afirmar la existencia de un planeta, cuya masa y tamaño dependerá del brillo del astro y su disminución correspondiente. Es una explicación a grandes rasgos sin entrar en muchos detalles, pero, si estáis interesados en saber más del tránsito, os recomiendo buscar información en páginas especializadas y oficiales donde esta sea de fiar.

miércoles, 14 de junio de 2017

El planeta Hoth existe y su nombre es OGLE-2005-BLG-390Lb.

Recreación de OGLE-2005-BLG-390Lb.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Todo fan de Star Wars sabrá las características del planeta Hoth, el frío lugar donde ocurría una de las más famosas batallas del cine de ciencia ficción. No sólo se trata de la más famosa, sino también de mi favorita, el trabajo realizado por los maquetistas es fabuloso e irrepetible. Una gran escena para una gran película. Ahora volvamos a la realidad. Si he comenzado hablando de Hoth, está claro que vamos a hablar de un exoplaneta, un exoplaneta helado. Su nombre es OGLE-2005-BLG-390Lb y, como ya sabrán, la estrella a la que orbita se llama igual pero eliminando la b del nombre, ya que esta letra hace referencia al planeta por orden de descubrimiento.

La estrella en cuestión se encuentra a unos 20.000 años luz de la Tierra, muy cerca (en distancias astronómicas) del núcleo galáctico. Se trata de una enana roja, el tipo de estrella más abundante de la Vía Láctea, ya que dos de cada tres astros son de esta especie. OGLE-2005-BLOG-390L es relativamente fría y pequeña, donde la temperatura superficial no alcanza los 4000 K, a diferencia de los 5778 K del Sol. En el momento de su descubrimiento, el 25 de enero de 2006, fue el planeta más parecido a la Tierra, aunque a día de hoy ese puesto lo ocupa KOI-4878.01.

lunes, 12 de junio de 2017

El impacto que inclinó a Encélado.

Criovolcanes de Encélado. Imagen tomada por la
sonda Cassini.
(Fuente: www.bbc.com)
Encélado es actualmente la luna más conocida de Saturno, debido sobre todo a su océano subterráneo y a la posibilidad de hallar vida en sus profundidades. Se trata de una de los satélites principales del gigante de los anillos, siendo el sexto con un diámetro de 500 kilómetros. Fue descubierta el 28 de agosto de 1789 por el astrónomo holandés William Herschel y poco se sabía de Encélado hasta que no fue visitada por las sondas Voyager y Cassini. Concretamente esta última misión es la que nos ha dado más datos sobre la luna hasta el día de hoy. Es una pena que Cassini esté a punto de finalizar su larga trayectoria sumergiéndose en la densa atmósfera de Saturno para no volver jamás, tal como explicamos en el siguiente artículo.

La última novedad que nos ha enviado la sonda de la NASA desde las lejanías del Sistema Solar es que el eje de Encélado está inclinado 55 grados, es decir, los polos geográficos no están donde deberían. Seguramente este fenómeno les recordará a la Tierra, ya que nuestro planeta está inclinado 23,5º (los polos magnéticos forman este ángulo con los geográficos), permitiendo a la Humanidad disfrutar de las diferentes estaciones. Pues algo así ocurre en la luna saturniana.

domingo, 11 de junio de 2017

KELT-9b: el planeta-cometa.

Recreación de KELT-9b orbitando a KELT-9.
(Fuente: www.nasa.gov)
Por fin, después de tantos anuncios en Twitter, he decidido volver. Ya no hay más 2º de Bachillerato ni más EBAU, PAU, Selectividad o cómo quiera que se llame. Todo eso ha acabado. Doy por iniciado el verano y una nueva temporada en 100ceros, una temporada que espero que esté llena de nuevas noticias y descubrimientos en ese mundo que tanto me apasiona, la astronomía. Conociéndome, lo más probable es que durante estas vacaciones se sucedan algunos periodos de inactividad, pero esperemos que sean lo más corto posibles. A todos los que estéis leyendo esto, quiero agradecerles el simple hecho de visitar 100ceros después de tanto tiempo. Esperemos que las lecturas continúen. Así que, sin más dilación, iniciamos un nuevo viaje interestelar.

El primer protagonista de esta nueva etapa es el exoplaneta KELT-9b, un cuerpo que hace poco fue protagonista en la revista Nature. Está ubicado a 650 años luz de la Tierra y orbita a la estrella KELT-9. Para aquellos que no estén muy enterados en el mundo de los exoplanetas, normalmente los astrónomos suelen llamar a los nuevos exoplanetas como el astro alrededor del cual orbitan, asignándole una letra en función de cuándo fue descubierto. Imaginemos que la Humanidad no nació en la Tierra y nuestro hogar en la realidad acaba de ser descubierto, entonces este cuerpo no se llamaría tal como lo conocemos, sino tendría el nombre de Sol-a o algo por el estilo. Espero que se haya pillado el concepto.

sábado, 25 de febrero de 2017

TRAPPIST-1, una familia de exoplanetas muy prometedores.

Recreación de un exoplaneta del
sistema TRAPPIST-1.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Hace casi un mes que no publico y para explicar mi ausencia sólo tengo que utilizar una palabra: exámenes. Durante estas semanas me ha sido imposible parar y dedicar a un rato al blog, así que nos hemos perdido algunas noticias muy interesantes que podríamos haber publicado en el momento de su anuncio, por ejemplo el sistema estelar de TRAPPIST-1. Por ello, hoy vamos a dedicar la entrada a este nuevo descubrimiento que ha causado tanto revuelo tanto en la prensa científica como en la general.

Trappist-1 es una enana roja ultrafría ubicada a 40 años luz de la Tierra. Hasta hace un par de días se sabía que este sistema tenía tres planetas, dos muy cercanos a su estrella y otro en el borde exterior de la zona de habitabilidad. Para aquellos que no lo sepan, la zona de habitabilidad es una región alrededor de un astro donde encontrar agua líquida presente en planetas sería muy posible. Dependiendo de la estrella, es decir, de su tamaño y su brillo, la zona de habitabilidad se encontrará más cerca o lejos de esta. Por ejemplo, la zona de habitabilidad del Sol está limitada entre la Tierra y Venus, mientras que la de TRAPPIST-1 estaría a mitad de camino entre el Sol y la órbita de Mercurio. El sistema en cuestión se encuentra en la zona de la constelación de Acuario y el tamaño de su estrella es algo mayor que Júpiter, por lo que es mucho más densa que el planeta gaseoso (para que empiece a fusionar hidrógeno, cuerpos como TRAPPIST-1 deben tener unas 13 masas de Júpiter).

sábado, 28 de enero de 2017

Planetas errantes, los vagabundos del Cosmos.

Representación artística de un planeta errante.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Hasta ahora siempre hemos hablado de exoplanetas como planetas que orbitan alrededor de una estrella que no es el Sol. Sin embargo, algunos astrónomos han encontrado objetos de este tipo que no acaban de cumplir la definición, es decir, que no orbitan entorno a ningún astro. Son los planetas errantes o planetas interestelares, los vagabundos del Cosmos.

Estos cuerpos tendrían la masa de un planeta, es decir, desde el más pequeño conocido como Kepler-37b hasta 13 masas la del planeta Júpiter (según la Unión Astronómica Internacional, este es el límite de masa para que un cuerpo deje de considerarse planeta y pase a ser una enana marrón). Pero, a diferencia del resto, no estarían sujetos gravitacionalmente a ninguna estrella. Y es aquí donde volvemos a entrar en conflicto con la IAU. Para ellos, un planeta es un cuerpo que tiene forma casi esférica, ha limpiado su órbita, no emite luz propia y orbita alrededor de una estrella o una rematente de ella. Por culpa de esta última característica, los cuerpos interestelares no deberían ser considerados planetas, pero, las pruebas que se han hallado ahí fuera podrían decir lo contrario. Digo podrían porque ni siquiera la existencia del cuerpo que presentamos a continuación está confirmado y mucho menos cuál es su verdadera naturaleza. Su nombre es Cha 110913-773444, o Cha 110913 para sus amigos, y esta es su historia.

jueves, 26 de enero de 2017

Visitantes alienígenas: Ross 248 y Gliese 710.

Sistema formado por una enana roja y tres exoplanetas.
(Fuente: www.wikipedia.org)
El futuro para la Tierra no es nada prometedor. Si la Humanidad no se autoextingue antes de tiempo debido a fenómenos como el cambio climático, el Sol acabará la tarea por nosotros. No quiero ser pesimista, pero este es el futuro que le espera a nuestro planeta. La Naturaleza se basa en eso: nacer y morir, no hay nada más. Podemos verlo en cientos de lugares del Cosmos como púlsares, supernovas, agujeros negros, planetas extinguidos... Pero para no seguir poniéndonos filosóficos, entremos en materia más científica.

La mayoría de la gente sabe cuál es el futuro que le espera a la Tierra. El Sol, al igual que todas las estrellas, genera su energía mediante la fusión, concretamente de hidrógeno. Sin embargo, este no es eterno. Una vez que el elemento más sencillo de la tabla periódica se acabe, la estrella empezará a fusionar átomos de helio (producto de la fusión del hidrógeno) para hincharse y convertirse en una gigante roja. Como resultado de esta expansión, los planetas interiores se llevarán la peor parte. Mercurio y Venus serán devorados por nuestro astro y la Tierra quedará como primer planeta del Sistema Solar. También existen otras teorías donde nuestro planeta acaba igual que los primeros planetas rocosos, pero no se ha acabado de confirmar. La vida tal como la conocemos desaparecerá para siempre, siendo achicharrada por el calor del astro rey. A los planetas gaseosos les espera un futuro algo más tranquilo, pero si la existencia del Planeta Nueve se confirma todo puede cambiar. Para no entrar en detalles, os dejamos el enlace a una entrada donde ya lo explicamos, según las simulaciones que se habían realizado hasta el momento: "El caótico declive del Sistema Solar producido por el Planeta Nueve."

miércoles, 25 de enero de 2017

¿Enana marrón o superjúpiter?

En nuestro Sistema Solar distinguir entre planeta y estrella es muy fácil, ya que las diferencias de tamaño son significantes. Sin embargo, cuando hablamos de los exoplanetas, podemos encontrar o planetas tan grandes como estrellas o estrellas tan pequeñas como planetas. En la entrada de hoy vamos a hablar de la difusa línea que separa los superjúpiter de las enanas marrones, dos de los objetos más extraños del Universo.
Recreación de una enana marrón.
(Fuente: www.wikipedia.org)

Según la Unión Astronómica Internacional (IAU), para que un cuerpo gaseoso comience a fusionar deuterio (átomos de hidrógeno formado por un protón, un neutrón y un electrón ), este tiene que tener al menos 13 veces la masa de Júpiter, pero las pruebas que han encontrado los astrónomos ahí fuera dicen lo contrario. En el año 2002, científicos del Observatorio de Ginebra detectaron un exoplaneta, cuya masa era 17 veces superior a Júpiter, orbitando la estrella HD 202206, situada a 151 años luz de la Tierra. Lo primero que se pensó es que se trataba de un sistema binario compuesto por una enana amarilla y una enana marrón, pero posteriores estudios demostraron que el cuerpo en cuestión se comportaba como un planeta.

domingo, 22 de enero de 2017

Psyche y Lucy, las dos próximas misiones del programa Discovery.

Por ahora, la Humanidad ha visitado cuerpos como planetas (Marte, Júpiter, Saturno...), satélites (La Luna, Titán, Europa...) e incluso cometas, como el 67P/Churyumov-Gerasimenko, pero nunca hemos podido visitar un núcleo planetario. A primera vista es obvio que no lo hemos hecho, ya que se trata de algo imposible. La tecnología desarrollada por el ser humano hasta ahora no es capaz de aguantar las altas presiones y temperaturas que se dan en los núcleos. Sin embargo, existe una alternativa, una alternativa llamada (16) Psyche.
Posible superficie del asteroide (16) Psyche.
(Fuente: www.nasa.gov)

A principios de 2017, la NASA aprobó varias misiones del programa Discovery. Este programa se distingue de los demás por su bajo coste, iniciado en 1992 y conocido por misiones como el Telescopio Espacial Kepler o la sonda Messenger (que visitó Mercurio). Dentro de Discovery podemos encontrar hasta dos docenas de propuestas para futuras misiones de la NASA, de las cuales la mayoría se han descartado, pero dos de ellas han sido seleccionadas para este año: Psyche y Lucy.

viernes, 20 de enero de 2017

Tabby, un misterio estelar.

Enjambre de cometas orbitando a Tabby.
(Fuente: www.abc.es)
Su nombre es KIC 8462852, más conocida como Estrella de Tabby. Aunque nunca hemos hablado de ella en el blog, a muchos os sonará el nombre, ya que se trata de una de las objetos más misteriosos del Universo y una de las pocas estrellas que, tristemente, han ocupado más de un artículo en los periódicos de tirada nacional. A continuación descubriremos cuál es su origen, qué la hace tan especial y cómo se explica ese fenómeno.

La estrella, como todos los demás cuerpos descubiertos en el Universo, tiene un nombre oficial, un nombre aceptado por la Unión Astronómica Internacional (UAI), aunque el público general la conoce como Estrella de Tabby. Pero... ¿quién es Tabby? ¿Por qué tiene una estrella?

Tabby es la abreviatura del nombre de Tabetha S. Boyajian, astrónoma americana nacida en 1971 y trabajadora de la Universidad de Luisiana. Anteriormente realizó el doctorado en la Universidad de Yale y a día de hoy se dedica a la investigación de exoplanetas y a la espectroscopio estelar, entre otros campos. En 2015 publicó el artículo que la llevó a la fama, Where´s the Flux? (¿Dónde está el flujo? en español), donde hablaba del principal misterio de esta estrella, las extrañas fluctuaciones de luz proveniente de Tabby (el astro).


miércoles, 18 de enero de 2017

Neith: el satélite que nunca llegó a existir.

Casi todos los planetas del Sistema Solar tienes lunas. Júpiter, con sus 67 lunas confirmadas, gana en esta pequeña competición, mientras otros cuerpos, como la Tierra o Marte, tienen tan solo una y dos lunas, respectivamente. Después están los planetas más cercanos al Sol, los sin luna. Sin embargo, durante muchos años se especuló que Venus tenía un satélite llamado Neith, una idea que persiste incluso hoy en día en la "rumorología astronómica".
Representación de Venus y su luna.
(Fuente: www.wikipedia.org)

El primer científico que observó este satélite misterioso fue Francesco Montana en 1645. Aunque en la actualidad este tema es propio de amantes del misterio (y demás campos similares), en su época supuso una investigación científica como otra cualquiera. Debemos tener en cuenta que, en el siglo XVII, la astronomía no estaba tan avanzada como ahora y el único medio que tenía la Humanidad para acceder a las estrellas eran recién creados telescopios a los que se les intentaba sacar el máximo provecho. Con uno de esos simples instrumentos ópticos, Galileo descubrió los cráteres de la Luna, los cuatro satélites principales de Júpiter y las manchas solares, algo con mucho mérito en pleno Renacimiento.

martes, 17 de enero de 2017

Kepler-70b, un exoplaneta a mayor temperatura que el Sol.

Nuestro Sol tiene una temperatura entorno a los 5.778 K (es decir, unos 5505ºC), vamos, una barbaridad. Sin embargo, hay otros lugares en el Cosmos mucho más calientes, tales como Sirio con una temperatura de 9.940 K o algunas gigantes azules que rondan hasta los 50.000 K. Por ahora parece que para alcanzar estas temperaturas debemos dirigir nuestros termómetros a los astros, pero existe un exoplaneta que no se queda corto entre estos gigantes de "fuego" (hablando de temperaturas superficiales).
Recreación de Kepler-70b.
(Fuente: www.wikiwand.com

Su nombre es Kepler-70b, un exoplaneta ctónico que orbita una estrella subenana B, probablemente una enana blanca. Para los que no lo sepan, los planetas ctónicos eran gigantes gaseosos que por estar demasiado cerca de su astro perdieron toda la capa de gas que les rodeaba. Si queréis más detalles sobre este tipo de exoplanetas, en 100ceros ya publicamos una entrada sobre ellos. Pero vamos a lo que nos interesa, ¿cuál es su temperatura? Pues señores, Kepler-70b alcanza, nada más y nada menos, los 7143 K, es decir, casi dos mil grados más que nuestra estrella.

sábado, 14 de enero de 2017

Planeta Nueve: ¿Cuál es su origen?

Representación del Planeta Nueve.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Este 2017 podría ser un año clave para el Sistema Solar. Antes de ponernos alarmistas, hay que especificar que me estoy refiriendo al ámbito científico, la Humanidad no corre ningún riesgo. Se trata del Planeta Nueve, cuya existencia podría confirmarse en los próximos meses. Actualmente hay varios equipos de investigadores realizando "sondeos" por el exterior del Sistema Solar en busca de este planeta y siendo positivos la caza estaría a punto de terminar.

Mientras numerosos astrónomos siguen con el busca y captura, otros profesionales intentan encontrar una explicación a una de las preguntas más importantes sobre este cuerpo: ¿cuál es su origen? A día de hoy se manejan tres posibilidades, aunque, en mi opinión, hay una que me parece más verosímil.

miércoles, 11 de enero de 2017

Breakthrough Starshot: Sondas del tamaño de móviles rumbo a Próxima b.

Vela solar.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Desde el descubrimiento del exoplaneta Próxima b por el astrónomo español Guillem Anglada-Escudé, la exploración de estos cuerpos ha ganado protagonismo en el ámbito internacional, además de esperanza. Hasta el año pasado creíamos que la llegada de un instrumento humano a algún planeta extrasolar estaba muy lejana en el tiempo, pero con el descubrimiento de Próxima b a tan sólo 4 años luz de nuestro planeta, la situación ha cambiado bastante.

A la "corta" distancia que nos separa del exoplaneta, hay que sumar un innovador proyecto llamado Breakthrough Starshot. Aunque su traducción literal sería avance o progreso disparo estelar, la prensa española lo ha llamado disparo estelar (es obvio que suena mucho más comercial). Pero, ¿en qué consiste exactamente este proyecto?

Aunque a muchos este nombre no os suene de nada, cuando descubrimos quienes lo dirigen nos hacemos una idea de la importancia que puede tener, al menos en el aspecto económico. El presupuesto de este proyecto es de 100 millones de dólares que han sido aportados por personas tan conocidas como Mark Zuckerberg (fundador de Facebook), el magnate ruso Yuri Milner o el físico Stephen Hawking. Sin embargo, Breakthrough Starshot está dirigido por el astrofísico Pete Worden, que llevará a cabo su tercera misión espacial como director en su carrera.

lunes, 2 de enero de 2017

Voyager 1: Hacia el infinito y más allá.

Voyager 1.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Aunque ya la hemos comentado en ocasiones anteriores, nunca hemos dedicado una entrada completa a la sonda Voyager 1, el primero objeto humano en el espacio interestelar. Por ello, hoy contaremos su historia completa, todos los datos que nos ha enviado desde sus inicios y cómo ha cambiado nuestra visión del Sistema Solar. Así que comenzamos.

La sonda Voyager 1 es una sonda de la NASA lanzada desde Cabo Cañaveral el 5 de septiembre de 1977. La Voyager 1 pesa unos 722 kilogramos y está equipada con numerosos instrumentos como cámaras sofisticadas y generadores de energía mediante radioisótopos (RTGs). El objetivo inicial de esta misión fue el estudio de Júpiter y Saturno, pero posteriormente se decidió que estudiaría el Cinturón de Kuiper, el espacio interestelar y todo aquello con lo que se topase hasta el final de sus días. Desde que en el 2013 abandonó la heliosfera (zona del espacio dominada por la gravedad del Sol), la Voyager 1 ha puesto rumbo al centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Ninguno de los lectores de esta entrada conocerán cuales serán los datos que envíe la misión desde el bulbo galáctico, ya que será dentro de muchas generaciones. Incluso puede que nunca nadie lo sepa, porque nadie nos garantiza que esta sonda no se apague en cualquier momento por un fallo en alguno de sus dispositivos.

domingo, 1 de enero de 2017

Exoplanetas desérticos, el hogar de Skywalker.

Tatooine.
(Fuente: www.wikipedia.org)
Antes que nada, me gustaría desear a todos nuestros lectores un feliz 2017. Espero que disfrutéis de todo lo bueno que pueda ocurrir y que no dejéis de leer a 100ceros. Por mi parte, intentaremos publicar más a menudo o al menos no abandonarlo, hay que ser realistas. Ahora, empecemos con la primera entrada del año: los exoplanetas desérticos.

Cuando pensamos en planetas desérticos, la primera imagen que nos viene a la cabeza es Tatooine, el lugar natal de la familia Skywalker, principales protagonistas de la saga Star Wars. Se trata de un planeta completamente cubierto por arena, con altas temperaturas en la superficie y donde la vida es muy difícil, tal como lo describieron los científicos y George Lucas en su universo de ciencia-ficción fantástica.

A diferencia de la Tierra, entendemos por planetas desérticos aquellos con un único bioma climático o uno que domine sobre los demás, el desierto. Nunca debemos descartar ninguna posibilidad cuando hablamos de términos exoplanetarios, ya que la Naturaleza, como hemos visto en ocasiones anteriores, no nos dejará de sorprender. Por lo tanto, en este tipo de planetas podrían existir oasis al igual que los presentes en los desiertos terrestres. Luego hablaremos de la vida en estos cuerpos.