martes, 8 de agosto de 2017

Detección de agua en WASP-121b.

El exoplaneta de hoy es WASP-121b, un Júpiter caliente ubicado a 900 años luz de la Tierra. Este tipo de planetas tienen una masa parecida al gigante de nuestro Sistema Solar, pero se encuentra mucho más cerca de su estrella. De ahí lo de caliente. Sí, los científicos no se han comido mucho el coco. Normalmente, los Júpiter calientes son noticia por sus altas temperaturas o porque están perdiendo su atmósfera poco a poco. Sin embargo, este caso es muy diferente.

Recreación de un Júpiter caliente.
(Fuente: www.nasa.gov
Astrónomos del Centro de Investigación Ames de la NASA han detectado en su atmósfera moléculas de agua. Se trata de la primera detección de este tipo de compuesto en las capas más altas de los Júpiter calientes. Debido a las altas temperaturas, producidas por la cercanía a su estrella, el agua del planeta emite infrarrojo, ondas que han sido detectadas por los científicos. Todos los átomos tienen su lugar en el espectro electromagnético, es decir, gracias a este podemos identificar cualquier elemento con las longitudes de onda que este emite o absorbe. Para más detalle os invito a investigar por internet o por cualquier enciclopedia y conocer más detalles acerca de este método, eso sí, que la información pertenezca a un sitio fiable. De este modo, se pudo descubrir que el compuesto en cuestión se encuentra en WASP-121b. Lógicamente, no se trata de agua líquida, sino de vapor, ya que estamos hablando de unos 2500º C de temperatura. Así eliminamos las posibilidades de hallar vida, hecho bastante fácil si tenemos en cuenta que además es un planeta gaseoso.


Siempre es un interesante descubrimiento hallar agua en cualquier otro lugar del Universo, aunque sea en condiciones tan cálidas. Sin embargo, no es la existencia de vida (casi nula, como acabamos de decir) lo que interesa a los científicos, sino la información que este vital líquido puede aportar. Actualmente sabemos bastante poco acerca de los Júpiter calientes, tan sólo que son igual o mayores que nuestro gigante gaseoso (1,2 veces la masa de este en el caso de WASP-121b), tienen un período orbital muy breve (1,3 días a diferencia de los 12 años que tarda Júpiter), entre otros datos. En el caso del Sistema Solar, sabemos que los planetas gaseosos están formados por hidrógeno en gran cantidad y por otros compuestos en menor medida, pero nadie nos garantiza que en el resto de nuestro Universo la composición sea la misma (aunque lo más probable es que también estén compuestos por H principalmente, ya que se trata del elemento más común). Por ello, la astronomía debe seguir avanzando e investigando, hay miles de exoplanetas ahí fuera esperando ser estudiados.